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CAMBADOS y la seducción del Albariño El 25 de julio, Santiago apóstol comparte protagonismo con el comienzo de una de las fiestas más afamadas dentro y fuera de nuestra comunidad, la fiesta del Albariño de Cambados. Una fiesta de exaltación que rememora la llegada de la cepa albariña a Galicia, allá por el siglo XII, dicen que de tierras teutonas.
Celebrada desde 1952, esta fiesta ahora multitudinaria congrega cada año a miles de turistas venidos de todos los rincones de la península. Se preguntarán si esta llamada masiva responde a algún tipo de encantamiento, pero les aseguramos que el vino Albariño, no precisa magia alguna para convencer al más reticente catador. Y es que desde que los tiempos de los monjes del Cister, la uva albariña ha evolucionado mucho, perfeccionándose hasta la creación de la que hoy conocemos como D.O Rías Baixas, denominación de origen creada en 1988.
En torno al delicioso caldo, afrutado y refrescante, se ha creado toda una feria vinícola. Es la Fiesta del Vino por antonomasia en la que tienen cabida numerosos actos oficiales, degustaciones gastronómicas de productos de la cocina gallega tradicional y por supuesto, catas de los caldos de las mejores bodegas de la región. Los actos oficiales comienzan con el desfile del Capítulo Serenísimo de Albariño y el ya clásico nombramiento de las Damas y Caballeros de Honor. Es el presidente del gobierno autonómico, en calidad de Gran Maestre del Capítulo Serenísimo, el responsable del nombramiento con que cada año se honra a algún personaje de la vida cultural y política-social de nuestro país. Esta entrega de medallas y túnicas, o Capas del Capítulo, tiene lugar en el patio de armas del Pazo de Fefiñáns pero es el Paseo de la Calzada, frente al mar, donde tiene lugar la verdadera fiesta popular.
La usual tranquilidad del paseo y las calles más céntricas de Cambados se convierten durante esta fiesta en un auténtico hervidero, de gente y de entusiasmos. Los apasionados de la gastronomía gallega intentarán hacerse con alguno de los miles de platos de madera llenos de pulpo que sobrevuelan sus cabezas. Si tienen la paciencia necesaria y encuentran una mesa en alguna de las múltiples casetas instaladas en el paseo, será más que afortunado. También puede optar por la compra de vino Albariño en los puestos de los cosecheros de la zona y disfrutarla tranquilamente en su casa, pero sin olvidar compartirla con los amigos. Sea como sea, Cambados celebra la cita gastronómica más antigua de Galicia y le espera para celebrarla con usted en lo que es el espectáculo más importante del verano de nuestras costas.
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